Ein Wolf in seinem Gehege im Innsbrucker Zoo. Quelle: pilot_micha/Flickr CC BY-NC 2.0

¿Qué factores son importantes para que los animales de los parques zoológicos se sientan cómodos en su recinto?

Los animales tienen ciertos requisitos respecto a cómo debe de estar construido su entorno artificial en el mundo zoológico. Aunque el tamaño del recinto no es lo primordial.

Cada zoológico tiene que satisfacer las necesidades  de alojamiento, adaptándolas a cada especie de animal. Esto es un requisito legal en Alemania. Por encima de todo, deben garantizarse las necesidades básicas de los animales. Esto incluye, por supuesto, el suministro de alimentos y agua en lugares, donde el animal si lo desea, pueda retirarse.  En esos lugares, es donde suelen asearse, dormir y descansar. En los recintos exteriores, es importante que se construyan zonas de tal forma, que el animal se pueda proteger del viento  y de las malas condiciones climatológicas. Para los animales, que en su medio natural habitan en manada o en pareja,  es vital proporcionarles esa compañía dentro del zoológico. A menudo los animales de diferentes especies pueden compartir y vivir juntos en un mismo hábitat, esto ofrece desafíos similares, como en la naturaleza.

El movimiento  para los animales del zoológico es tan importante como lo es para sus semejantes en el mundo exterior salvaje. La estructura del recinto juega un papel importante: mientras los monos les gusta escalar, los pingüinos necesitan un lugar para nadar y bucear. Para muchos animales, el poder escarbar y remover la tierra es parte de su actividad cotidiana y por ello es importante acondicionar el recinto para estas necesidades. En general, el hábitat de los animales del zoológico debe corresponder al entorno natural  de su especie.  La única diferencia es que no hay depredadores, de los cuales los animales están protegidos en el zoológico.

¿Cuánto espacio necesitan los animales?

Por supuesto, la superficie del recinto no corresponde exactamente con  la de la naturaleza. Pero incluso los animales salvajes,  a veces sólo pueden moverse en un espacio muy limitado y  abandonan su territorio únicamente cuando son expulsados. Por ese motivo, los animales también pueden ser felices en un espacio menor, siempre y cuando puedan tener un espacio para moverse desde sus puntos fijos, que son donde comen, duermen y observan.

Si los animales se mueven en círculos dentro de sus recintos, entonces se puede decir que han desarrollado un comportamiento compulsivo para moverse entre estos lugares. Por esta razón,  hay que mantener ocupados a los animales del zoológico para que no se sientan desmotivados. Dentro de los recintos se han creado posibilidades de juegos con los que se pueden mantener activos. Desde hace décadas, los animales del zoológico han sido alimentados generalmente en horarios fijos, como los animales de granjas. Sin embargo,  hoy en día, en zoológicos modernos se esconde la comida dentro del recinto. Esto ha resultado ser un entretenimiento eficaz contra el aburrimiento. Por supuesto, la presencia de animales de la misma especie también juega un papel importante. O la socialización con otras especies de animales, que no son considerados como enemigos, ni como presas. En el vocabulario técnico, todos estos esfuerzos para mantener a los animales ocupados y, por lo tanto, estimular su bienestar, se llaman enriquecimiento del comportamiento.

No existe la  caza

Comparando la vida de los depredadores en los zoológicos con su rutina diaria en la naturaleza, hay una gran diferencia. Los animales del zoológico no cazan presas vivas. En la mayoría de los países, esto esta prohíbo por las leyes de bienestar animal. Esto se debe a que en Alemania, por ejemplo, no se utilizan animales vertebrados vivos como alimento, y los animales destinados a la alimentación sólo pueden ser sacrificados por veterinarios o mataderos autorizados.

Por otra parte, es moralmente injustificable dejar una presa a su enemigo, sin ofrecerle una posibilidad de escape. Además esto tampoco sería un comportamiento natural para el depredador. Porque un  león que vive libre en la naturaleza tendría éxito en la caza uno de cada quinceavo intento.