Neugieriges Erdmännchen im Loro Parque | Foto: zoos.media

¿Qué sabemos acerca de si los animales de los zoológicos echan de menos la libertad?

Siempre se comenta que los animales viven en los zoológicos en cautividad. Pero los animales de los parques zoológicos se sienten seguros dentro de sus recintos; ellos tampoco conocen la  libertad absoluta en la naturaleza.

Cuando los visitantes de los parques zoológicos preguntan si los animales prefieren vivir en libertad, a menudo olvidan que la gran mayoría de los animales nacieron en el zoológico. Para los animales, el recinto es su territorio, en el que se sienten a salvo y seguros  –   sobre todo una vez hayan procreado en el zoológico. Una vez que los animales salen de su recinto, suelen regresar voluntariamente. Durante la Segunda Guerra Mundial, muchos animales intentaban regresar a los edificios que estaban destruidos. Se sentían aterrorizados fuera de su entorno habitual. Ninguno de los animales atacó a un ser humano. Además, muchos animales zoológicos – que se encuentran en parques de animales, como por ejemplo, aves acuáticas, especies pequeñas de monos y algunos ungulados- pueden salir de sus recintos sin gran esfuerzo. Pero sin embargo permanecen.

El zoólogo suizo Heini Hediger dio en el punto justo con el enunciado de que los animales del zoológico se sienten como terratenientes, no como prisioneros.

Los animales no  ven a los cuidadores del parque como enemigos, sino más bien como proveedores. Obviamente, los animales defienden su territorio contra invasores desconocidos, ya sean personas como otros animales desconocidos. Y, por supuesto, los  recintos deben estar dispuestos de tal manera que puedan satisfacer las necesidades de los animales y a su vez se puedan comportar como en su hábitat natural.

Los animales desconocen la libertad

Además, la libertad no es una necesidad de los animales. Por el concepto ideal de libertad, que las personas suelen utilizar y con el que describimos la libre elección del paradero, es para los animales desconocido. Incluso en la naturaleza, no son libres. Y no tienen ni idea de lo que significa libertad. Factores externos e internos limitan los movimientos de los animales en la propia naturaleza.

Los animales, en su entorno natural, se mueven solo en puntos concretos dentro de un área. Tienen lugares fijos para dormir, zonas de agua fijos y marcan su territorio en puntos específicos. Dependiendo de las especies de animales, los animales solos, las parejas o incluso los grupos crean sus territorios y los defienden de otros tanto de su misma especie como de enemigos. Los territorios del mismo tipo de especie raramente se solapan. A menudo los animales jóvenes, que se separan de la madre, tienen que caminar largas distancias para encontrar su propio territorio. De esta manera, suelen corren el riesgo de morir de hambre o por ataque de otros animales.

Los territorios se utilizan a menudo para propósitos diferentes, pero también en este caso los animales se mueven por los alrededores que les resultan familiares. Mientras que algunas zonas son un lugar de búsqueda de alimentos y esto se mantiene en el mismo lugar, otros territorios sólo se buscan para la reproducción y por ello es para los animales importante de forma temporal. En estos lugares, puede llegar a producirse una aglomeración masiva durante meses, por ejemplo en las colonias de focas.
Pero a pesar de esta situación tratan de regresar cada año al mismo lugar.  Por lo tanto, la libertad de los animales también está limitada en la propia naturaleza. Son animales de costumbres. Siguen sus instintos innatos, tienen que examinar los límites de los territorios colindantes -si no lo hacen, podría costarles la vida- y siguen un orden jerárquico, lo cual a su vez les limita su libertad de movimiento.

Además, los animales  en la naturaleza están sujetos a una limitación añadida: las actividades humanas. La construcción de nuevas carreteras y zonas residenciales, así como la creación de nuevas zonas agrícolas están cambiando su hábitat, por lo que la movilidad y zonas naturales de los animales se restringen a las áreas despobladas que quedan aún.